Nazanin Armanian

Publico.es

Hace casi dos décadas, los países de la OTAN, en uno de esos timos de las “intervenciones humanitarias”, prometieron que, a cambio de apoderarse del estratégico Afganistán y sus recursos, harían de bombero pirómano y liberarían a las mujeres de la opresión de los yihadistas, que habían convertido el país en el peor del mundo para nacer mujer. Esta categoría hoy le queda corta al país centroasiático: a la violencia de los talibanes, que controlan gran parte del país, se han sumado la de decenas de miles de soldados y contratistas de la Alianza Atlántica, que han montado sus propios burdeles en las bases militares y hoteles, secuestrando o “arrestando” a las mujeres y niñas afganas, y también la de un gobierno títere que con sus leyes medievales sostiene la tercera pata de este triángulo de la guerra contra la mujer, aprovechando las tradiciones patriarcales arraigadas en la sociedad afgana.

patadas y paliza” es el maltrato más habitual ….

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Un centenar de niñ@s de 0 a 12 edad están en celdas insalubres, junto con sus madres, sin juguetes, sin colegio, sin infancia…,para perpetuar el maldito sistema en el futuro Y ahora imaginen una cárcel de mujeres en AfganistánImagen