Nazanin Armanian

Publico.es

 

El contexto, la dimensión y las consecuencias del ataque de Israel, coordinado con EEUU, contra el lugar de reunión de los líderes de Hamás, el 9 de septiembre, muestran que la “Operación Cumbre del Fuego” tenía como objetivo al propio Catar, en el marco del proyecto del Nuevo Oriente Próximo que impulsa Israel.

Lo raro de este escenario no es la agresión militar israelí a otro país de la región, sino que un partido-gobierno que afirma estar perseguido por el Estado Judío, celebre su reunión de jefes en un país “aliado de la OTAN”, que alberga la sede del CENTCOM, el Comando Central de EEUU (del que Israel es uno de sus integrantes), y la mayor base militar del Pentágono en Oriente Próximo (Al-Udeid) desde donde ha atacado a Afganistán, Irak, Siria y Libia, que acoge a 110.000 soldados, y a pocos metros de la embajada de EEUU. Es también donde Hamás tiene su oficina principal y sus dirigentes viven desde 2012.

Los islamistas a) no entienden el concepto del “imperialismo”. Son anti-israelíes porque el Estado judío ha ocupado la mezquita Al Aqsa. De hecho, Hamás es el acrónimo del Movimiento de Resistencia Islámica, que no Palestina [a Israel], y por esta misma razón denominó Tormenta Al Aqsa a su operación del 7 de octubre del 2023, b) aún no se han percatado que Israel, desde la caída del Sha de Irán en 1978, y por catorce razones, se ha convertido en el estado número cincuenta y uno de EEUU. Los emires cataríes, también por esos motivos, no salen de su asombro- A pesar de firmar contratos comerciales y de armas milmillonarios con EEUU, e incluso regalar a su presidente un avión Boing de lujo, el Pentágono había desactivado durante el ataque los sistemas antimisiles THAAD y Patriot de Catar.

Cuando alguien habla de “operaciones secretas” en Oriente Próximo (como la de Hamás del 7 de Octubre), significa que son secretas para el pueblo llano, que no para el Pentágono, la CIA, el Mossad, o el MI6, que además de tener a cientos de infiltrados en los gobiernos de la zona, cuentan con 19 bases militares, equipadas con la tecnología más puntera de espionaje, con satélites que detectan hasta el movimiento de las hormigas en el subsuelo, 40.000 soldados y decenas de miles de mercenarios camuflados. De hecho, Netanyahu conocía el plan de asalto de Hamás del 7 de octubre meses antes, y que no lo sabotease y permitiese que los islamistas mataran a alrededor de 1.200 personas y secuestrara a 250, para lanzar el proyecto de “solución final” para los palestinos, muestra no sólo su desprecio absoluto hacia la vida de otros, sino su victoria en ocultar este detalle.

La reunión trampa había sido convocada por Donald Trump y con el permiso de Israel para estudiar su última propuesta de alto el fuego. Trump hizo lo mismo con el régimen, también islamista, de Irán: dos días antes de bombardear el país, en junio pasado, y matar a cerca de 1300 civiles y una treintena de generales y científicos nucleares, afirmaba que “las negociaciones van bien”, anestesiando a los ayatolás que con la Sharia en mano, se creían más listos, al copiar los métodos de guerras de Mahoma del siglo VII. En ambos casos, los ataques habían sido preparados meses antes.

La semana anterior, Israel atacó a Yemen, que lleva bajo incesantes bombardeos desde 2015. Asesinó al Primer Ministro y a seis miembros de su gabinete para mantener un foco de guerra en las fronteras de Arabia Saudí, aprovechando las útiles acciones del yihadismo hutí. También destruyó las posiciones militares de Turquía en el sur de Siria, huérfana y sin Estado, a la vez que Trump cambiaba el nombre del “Departamento de Defensa” a “Departamento de Guerra”, y amenazaba a Venezuela, integrante en la alianza Sur Global, liderada por China.

Motivos estratégicos de Israel

¿Por qué Israel no bombardeó el hotel de los lideres de Hamás en Turquía, donde se alojaban antes de volar hacia Catar? ¡No digan que fue porque “Turquía podría invocar el artículo 5 del Tratado de la OTAN para que castigara al atacante”! Nadie en su sano juicio creerá que EEUU, que mandó en esta Alianza, sancionaría a Israel para salvar la reputación de un tal Erdogan!

1.     La israeilización de Oriente Próximo: imponer el mandato de Tel Aviv sobre otras capitales, y conseguir su obediencia a golpe de bombas y balas, mientras avanza en ocupar los territorios ajenos para cumplir, en un futuro lejano, con el sueño de un Gran Israel. Por el momento, se ha hecho con más tierras palestinas y el veinte por ciento del suelo sirio. Tocaba a Catar porque:

2.     Se trata de un diminuto país, gobernado por la monarquía absoluta de la familia Al Thani, hasta hace poco un puerto pesquero, y ahora una potencia no sólo regional sino mundial, el más formidable de los adversarios para Israel, gracias a:

3.     Ser la tercera reserva mundial del gas, tras Rusia e Irán, y el tercer mayor exportador del gas licuado, detrás de EEUU y Australia, compitiendo con la tecnología de energías renovables de Israel. Es más ¿Por qué sus dueños son unos jeques beduinos si están los asquenazis protegidos por Yahweh para gestionarla?, se habrá preguntado Tel Aviv.

4.     Poseer una tecnología de energía renovable, ocupando los mercados de Israel.

5. A pesar de no tener un ejército como el israelí, con sus miles de mercenarios yihadistas, ha sido  capaz de desmontar y montar Estados (en Siria, Libia, Irak, Sudán o Túnez).

6. Que ha encontrado en el “poder blando” la clave de su éxito, en tres terrenos:

a) La compra de influencia en las principales capitales del mundo, sobornando a los políticos, periodistas y comprando clubes deportivos, universidades de élites etc. Catar ha sido, junto con Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, elegido para la primera visita internacional del presidente Trump, tanto en su primer mandato como el actual (¡y sin ir a Israel, a unas horas en avión!), algo inaudito en la política exterior de los presidentes de EEUU.

b) La propaganda, mediante el canal estatal Al Jazeera. De habla árabe e inglesa, y contratando con salarios envidiables a una serie de profesionales y “tertulianos” ha creado una imagen amable de la dictadura medieval en el mundo, mientras destroza a su rival: Israel. Gran parte de las denuncias del Genocidio palestino, que ha creado un impresionante movimiento global anti-israelí, se debe a este medio. Ni Israel, ni Turquía, ni Irán, ni Arabia Saudí cuentan con un instrumento de propaganda tan poderoso, respaldado por los demócratas de EEUU, que lo utilizan contra el wahabismo y sionismos apoyados por los republicanos. Las victorias militares de Israel han sido derrotadas por la pantalla de Al Jazeera. Hace exactamente lo que hizo el régimen israelí con el Holocausto judío con las imágenes, documentales y películas. Este canal, durante la agresión militar de EEUU y sus aliados para ocupar Afganistán, el país más estratégicos del mundo, convirtió al agente de la CIA Osama Ben Laden en el héroe Anti-Bush, confundiendo al mundo “musulmán”. Nadie preguntó cómo sus reporteros conseguían las “entrevistas exclusivas” con aquel monstruo en la Cueva de Ali Babá; y  cómo su mensajería rápida las pasaba al canal catarí, sin ser rastreada por la CIA. Luego las vendía a precio de oro a otras agencias. Hoy, sigue desinformando sobre lo que sucede en la región con su elegante y sofisticada….

continuar en:

https://www.publico.es/opinion/columnas/hamas-ninguno-once-motivos-ataque-israel-catar.html

 

 

”"