La milenaria fiesta del Fuego, el Charshanbe suri, anuncia el inicio de los festejos del Nouruz.

 

 

 El lunes 20 de marzo de 2017  a las 11.28 hora peninsular  acontece el equinoccio de primavera en el hemisferio norte de la Tierra, y con ello empieza el año nuevo iraní.

 

Nadie sabe exactamente cuando los pueblos que habitaban  la zona de Mesopotamia, la primera cuna de la civilización humana,  decidieron  celebrar  el Nouruz -término indoeuropeo, compuetso por “Nou”, Nuevo y “Ruz”, sinónimo de Luz-, pero nos dicen los arqueólogos que desde  el tercer milenio a.C. en esta parte del planeta se festejaban dos  principales fiestas: Zayesh, Creación, al comienzo del otoño y Nouruz Renacimiento, a principios de la primavera. Pero, fue esta ultima que se convirtió en la referencia del cambio del año e inicio del calendario nuevo. El primer día de primavera, coincidiendo con el equinoccio de verano, -  20, 21 o 22 de marzo en el calendario occidental -,  Nouruz empieza con Sal Tahvil,  es decir  justo cuando el sol cruza el ecuador celestial. Después de un duro invierno, la  generosa madre Tierra envía a su hija  Primavera para que con su aliento  despierte a la naturaleza.

 

 

Nouruz en Asia Central

Nouruz  se festejaba  con mucho esplendor, en Persepolis,  en presencia de los emperadores aquemendias, quienes ese día recibían en audiencia,  a los representantes de los países integrantes del Imperio, y bendeci¢an los productos que

 

 

cada uno aportaba

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La mitología persa sostiene que la Tierra esta sujetada sobre uno de los cuernos del toro sagrado, y cuando este se cansa  – hecho que sucede una vez al año- la pasa a su otro cuerno; para que este crucial momento no se pasara desapercibido, los iraníes colocaban un huevo sobre un espejo creyendo que el huevo se movería e informaría de  Sal Tahvil, la entrada al año nuevo. Aun hoy en día, los miembros de la familia, vestidos con sus mejores ropas, se sienten alrededor de la mesa en espera de que  los huevos pintados  con su discreto movimiento anuncien el Sal Tahvil.

 

Nosotros solemos recibir al  Nouruz  con  bastante antelación en una serie de rituales ancestrales y simbólicas que  incluyen:
June tekuni, limpieza primaveral de la casa.  Unas semanas antes del Nuevo Año, restauramos y  limpiamos nuestra casa, con el fin de  rehabilitarla para  dar la bienvenida a los Farvahar,  el espíritu de nuestros antepasados que según las creencias populares  nos visitaran en esas fechas. Pero  June tekuni  también  es una alegoría a la purificación  interior de la mente y del corazón. En el momento que limpiamos los cristales del comedor, los   Hayi Firuz, trovadores, envueltos en un vestido rojo –procedentes  del infierno-  tocan el panderete,  cantan y bailan,  añadiendo mas gracia y alegría a las preparaciones de Nouruz.

 

 

s-NOWRUZ-large.jpgHayi Firuz, representa al demonio del invierno, que bailando y cantándo, se va para dejar entrar a la primavera y el calor.

Pero lo que todos, pequeños y grandes, esperan es la celebración de  Charshanbe Suri, El Miércoles Rojo. Es la fiesta del fuego por excelencia y se celebra la noche del ultimo miércoles de Nouruz. Cuando el Sol,  se oculta y la noche extiende su negro manto, encendemos las hogueras en lugares públicos, para celebrar el fin de invierno

 

y las calamidades que le acompañan, alejar la oscuridad -representante del mal en la mitología persa- y adelantar, de forma simbólica,  el regreso del Soberano del cielo. Luego, saltamos  sobre las llamas del fuego y cantamos los siguientes versos con  la esperanza de que el próximo año est¢e lleno de salud,  claridad y calor:

Sorkhie man  az   to
Zardie man  be to

¡Tu color rojo para mi!
¡Mi color de palidez para ti!

El hecho de que la fiesta del fuego se celebrase el miércoles, es decir el cuatro día de la semana en el calendario persa, probablemente, es una imagen de traspasar de las cuatro estaciones del año y dar la bienvenida a un nuevo ciclo de la naturaleza.
Una  vez que todo el mundo haya saltado sobre el fuego,  dejamos que el fuego se apague solo, puesto que  da mala suerte  aplacarlo; una vez extinguido el fuego, un

 

niño recoge las cenizas y las deposita en los bordes de las paredes de las casas del barrio, para que  la salud no les abandone. Al tiempo que unos siguen disfrutando del calor del fuego, otros practican la ceremonia de Ghashogh Zani que es golpear ollas y cacerolas con cucharas. La leyenda comenta que, en la víspera del año nuevo, los iraníes, en ese Día  de Todos los Santos dejaban comida en los terrados al lado de una hoguera creyendo que los Farvahar, el alma de los muertos,  regresaban a sus casas, para impedir las inundaciones primaverales  y alejar los espíritus malignos.

Ayil: Los sites frutos secos

Hoy en día        , las familias acuden a los cementerios y encienden velas sobre las tumbas de sus seres queridos, mientras los  Jóvenes y niños  se disfrazan de sabanas –imitando a espectros-  y , a  la luz de las hogueras, recorren las calles,  para ahuyentar El Mal, mientras golpean las puertas, pidiendo obsequios que  principalmente es Ayile moshquel gosha  literalmente significa  “Ayil que soluciona los problemas”, una  mezcla de siete frutos secos, a saber,  pistachos, garbanzos,  almendra, avellanas, higos, albaricoques, y pasas, que se prepara y se reparte con la esperanza de que uno de sus deseos se cumpla.

 

Amu nouruz es quien llevará regalos a todos los iranies. ¡No me extraña que los americanos haya copiado la figura de Papa Nöel de éste entrañable personaje mítico iraní!.
Pero allí no acaba ese día mágico, pues otro  de los rituales de Charshanbe Suri es Fal gush.  En este juego graciosa y divertido,  que quiere decir algo así como “prever el futuro, escuchando” consiste en que  la persona que tiene un deseo, se coloca en  el cruce de un camino,  o detrás de una puerta para escuchar la conversación de las primeras personas que pasan de su lado; si  lo que oye tienen una connotación  positivo, piensa que su deseo se va a realizar y en caso contrario,  ¡que remedio que la resignarse y abandonarse en manos del destino!

En algunas regiones de Irán es costumbre que  en la noche de Charshanbe Suri la muchacha deseosa de casarse, se cuelgue al cuello un pequeño candado, de manera que el candado se sitúe en un estratégico sitio:  entre  sus senos.

 

Luego, al atardecer, sale a la calle, colocando la llave del candado debajo del pie derecho y un pequeño espejo debajo del pie izquierdo, pidiendo a algún  viandante que parezca a Robert Redford, que le abra la cerradura. El apuesto joven , que no puede creer la suerte que le ha tocado, recoge la llave debajo del pie de la  muchacha y abre el candado, con las manos que no paran de temblar.  La joven, agradeciendo el favor del Robert,  seguidamente, coge el espejo para mirarse, creyendo,  contenta y feliz, que pronto encontrara su príncipe, sin que le  importe si va a ser azul o verde.

Otro componente curiosa de Charsanbe Suri es Kuze shekani , estrellar botijos; en este ancestral ritual una chica virgen –imagen de la diosa Anahita y últimamente algo difícil de encontrar-, desde una ventana,  arroja a la calle una botija vieja, en la que anteriormente hayan depositado algo de sal, carbón y una moneda, diciendo “¡ la mala suerte y las enfermedades en el botijo y el botijo a la calle!” .
El menú del día consiste en preparar tres clases de arroz mezclado : adas polo (arroz con lentejas), Zereshk polo (arroz con pasas ácidas azarandadas,

sabzi polo ( arroz con hierbas aromáticas y habas) , además de un generoso y abundante Ash que se reparte entre los vecinos y familiares.

En las provincias del centro del país  se añade a este potaje dos figuras en forma de hombre y mujer  hechas de masa. Una vez cocidas, se las llevan a  un río para tirarlas  al agua, con le fin de alejar el mal y las desgracias a la familia.

Una vez acercándonos a Nouruz  se coloca la mesa de Haft Sin  que son siete ingredientes y platos  cuyos  nombres  empiezan por la letra S del alfabeto persa.

Esos elementos simbólicos son:
1. Sabzeh o brotes de trigo o de lentejas que representa el renacimiento de la naturaleza.

Mercadillos de “sabzé”


2. Samanu es un budín cremoso de brotes del trigo y es el deseo de comenzar el nuevo año con dulzura.
3. Sib, manzana, representante de la frescura, belleza y el deseo.


4. Senyed, fruto seco de loto, siendo una alegoría al amor. La intensa fragancia de las flores de loto aumenta la sensibilidad y la sensualidad  (su polvo seco se utiliza ezclado con la leche para la artritis reumatoide y el dolor en las articulaciones).


5 Sir, ajo, representa la salud, por las propiedades medicinales que posee.


6. Somaq, zumaque, una especie, fruta del Arbol del Paraíso.


7. Sombol, jacinto, la hermosa flor de primavera.

A parte de Haft Sin, en la mesa de Nouruz no puede faltar un libro sagrado, dependiendo de la creencia religiosa de cada  ciudadano,  o el libro de poemas de

Hafez, la estrella del universo de la poesía persa, unas monedas  de oro,  una cesto de huevos pintados, unas naranjas ácidas que flotan en un cuenco de agua representando la Tierra que flota en  el espacio,  un espejo que refleja la Verdad,  dos candelabros, símbolos del fuego sagrado y unos peces  que con su danza en el agua abogan por la Vida  y disuaden la Muerte.
En el momento de Sal Tahvil se reparten besos, abrazos y regalos.

Me acuerdo que mi abuela, una encantadora señora, en el momento de Sal Tahvil (anunciado por la radio o la tele) y no esperaba a los beso y abrazos. Con un pequeño espejo en la mano corría al patio para cumplir con su  ritual anual: sacaba el espejo y lo colocaba justo frente a su cara. Luego miraba al sol, si era de día, o a la luna si era de noche, levantaba su mano hacia los astros atrayendo su luz hacia ella. Luego frotaba su cara con la mano empapada de luz , como si quisiera fusionarse con las partículas de la energía que recibía de la naturaleza……¡Mágico!
Regresando a la mesa de Nouruz, ya podemos comoer el  menú tradicional que incluye:
-Ashe reshte: Sopa  de tallarines
-Sabzi polo mahi: Arroz  con hierbas aromáticas y pescado.
-Kuku sabzi: tortilla de verduras
-Nun-o panir-o sabzi: Pan con queso e hierbas frescas.

El homenaje a la madre naturaleza termina con Sizda Bedar
que literalmente significa “trece fuera”. Después de dos semanas de celebraciones, el día  decimotercero, en persa  el día Sizda, se debe salir al campo, cerca de un arroyo,

Los coches llevan el Sabzé hacía los ríos

para disfrutar del aire limpio y fresco de la primavera, bailando y cantando.
Según las leyendas, cada una de las doce constelaciones del zodíaco gobierna uno de los meses del año,  y por consiguiente las celebraciones de Nouruz duraran un numero igual en días; el decimotercer día que representa el tiempo del caos antes de la creación de la Tierra y del Cielo se  debe celebrar en el aire libre, para estar lejos de las desgracias naturales, especialmente los terremotos, que durante milenios han azotado las tierras iranias.

 


Antes de regresar a casa , los iraníes devolvemos  al río sabzeh, el trigo o lentejas germinadas de la mesa de Nouruz,  y los peces danzantes,   para que  la naturaleza  fuese generosa con  ellos.

En Teherán


Los rituales  de este día terminan con el nudo que los jóvenes  casaderos de ambos sexos hacen en los tallos de las hierbas del campo, con el deseo de que en el nuevo año alguien abra el nudo de su suerte y encuentren una pareja. Yo ya he resignado.

 

Creo que, ¡ni anudando arboles centenarios conseguiré tener a un R. Redford a mi lado!

 


No deja de ser una  anécdota simpática  del festival de Nouruz sea “el gobierno de mujeres”. En diferentes zonas de Irán, en especial en las aldeas de la provincia de Jorasan, situada en el noroeste de Irán, es costumbre que desde el día nueve hasta el trece de primavera, la administración del pueblo caiga en manos de mujeres. ¡De modo que ningún hombre se atreve salir de su casa!. Las mujeres toman las calles, juegan, bailan , montan al caballo y organizan diversos deportes y concursos.  La noche del día trece regresan a sus casas para seguir con la vida cotidiana, aunque algo renovada.